De qué va.

Primera novela de la trilogía Mentes mecánicas.
Vivir sin nubes, la segunda de la saga, en plena edición.

NOTA: Los relatos que forman parte de este blog, en su gran mayoría, NO tienen nada que ver con la historia central de Nueve Mundos, el origen, salvo algunos de sus principales protagonistas que comienzan a interactuar a su aire y permite a esta escritora llegar, además del público juvenil, a una franja de lectores más amplia.
Para leer la SINOPSIS de N.M. o la BIOGRAFÍA y fotos de la AUTORA, baja hasta el final de la página.

¡Ciencia Ficción, Sí Gracias!


domingo, 22 de septiembre de 2013

¿Qué sentido tiene?

Personas que un día conocí y se han ido convirtiendo en personajes.
Y que por alguna u otra razón,
 quedaron colgadas en los árboles de mi recuerdo y retratadas en
mis novelas.

    Cada autor al escribir concede más importancia o se centra, en uno u otro aspecto de su obra para alcanzar magnificencia. En mi caso apuesto por trazar una marcada personalidad a los personajes que intervienen en mis novelas. Procuro que todos, incluso los secundarios, se perfilen a conciencia, que dejen huella en el lector y que su estela traspase las páginas del libro. Suelo inspirarme en personas que conozco y en aquellas que calaron profundamente en mi vida. 


    
    Estas tres novelas de la trilogía Mentes Mecánicas: Nueve Mundos, el origenVivir sin nubes y Kilómetro cero, encierran la fuerza natural y arrolladora de unos personajes que te sorprenderán. Ya conocéis algunos: El inspector Pol Quevedo (Pol Weiss), el malvado alguacil Venozza (Levián Venozza), el poderoso magnate Eric Weiss, la joven adicta a las aventuras implantadas, Ana Luna Plach (Luna Weiss) y por supuesto, la imprevisible androide Tránsito Roja o la guionista de videojuegos, Cuántica Infinito (Lu García).
  Sobre ella, Mina Morataya os he hablado hace poco en una entrada anterior. Ella es una de las protagonistas secundarias de la segunda entrega por las que he apostado fuertemente. Estoy segura que os va a encantar.


" Roose" Bar de carretera de Molly Barnes.

     "Al anochecer de un día de invierno, Mina roía una tostada grasienta en el piso superior del restaurante donde trabajaba como camarera a tiempo completo. Frente a su mesa había una puerta de madera blanca. Colgaba de ella, diagonalmente, un papel alargado en el que estaba escrito: "Se necesita contable". Enseguida pensó que era la persona idónea. Y sin duda, lo conseguiría sin problemas, por varias razones: Porque ella había sido profesora de matemáticas en la universidad y porque nadie calculaba de cabeza con su agilidad y destreza.  A la izquierda había una escalera que llevaba a un sótano, y justo a la derecha, una puerta con una placa de madera donde se podía leer la palabra "Despacho" . Mientras roía el pan, miraba absorta hacia la puerta. ¿Y si se presentara ante el encargado y solicitara el puesto? Lo principal era aumentar el sueldo y restar horas de trabajo. Desde sus adentros maldijo su suerte, a los políticos, a los bancos, a la inflación y la puñetera madre que trajo a todos los que la llevaron a la miseria. 

    Fuera, al otro lado de la ventana, la cola para entrar en La Corporación, el centro Recreativo de los viajes y los recuerdos implantados, era tan gigantesca, que la muchedumbre cubría por completo el curso natural de la avenida. La vía, de cuatro carriles, se había convertido en un descomunal banco de sardinas, un auténtico océano humano, un trasiego constante de personas que avanzaba por milímetros esperanzadas en subir a uno de los trenes que viajaban hacia "el nuevo mundo"; los llamados "Programas de Evasión". Hablaban maravillas de Vivir sin nubes, el último software creado por los famosos ingenieros, Pol Quevedo y Eric Weiss.
    Desde la crisis, la gente acudía a miles. La posibilidad de huida, física o no (eso iba a depender de la pasta que invirtieras en el viaje), era tan tentadora...¿Y si realmente era como lo vendían y te ofrecían la posibilidad de quedarte en el Eterno Presente, una realidad paralela que latía en mundos donde las aventuras eran emocionantes, el trabajo abundaba, el dinero se ganaba fácilmente y el amor y la estabilidad emocional, eran el oxigeno y el hidrógeno?... Entonces ella también podría plantearse subir a uno de esos trenes de la Corporación. En ese momento nació la duda. ¿Trabajar en un antro de mala muerte, con un sueldo aceptable y una existencia sostenible pero corriente, o emigrar a la famosa realidad del Eterno Presente donde puedes editar tu vida como siempre soñaste? ¿Bajar unas cuantas escaleras y conseguir la estabilidad en un mundo miserable, o hacer cola ante la emoción y la oportunidad de conseguir una vida por encargo, con una humanidad utópica?".  

¿Qué decidirá, finalmente, nuestra camarera? 
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos
en la carretera equivocada?
                      
                      Mentes Mecánicas, la trilogía. 



Feliz domingo, Reader. 


  Lu.

jueves, 19 de septiembre de 2013

El mayor riesgo de todos.

Luna Weiss. Heredera de la Corporación.
  
   Luna Weiss, que se quedó sin padre a los catorce años y no conoció a sus abuelos, no esperaba encontrar a un padre a los veinte tantos años, pero esto fue exactamente lo que ocurrió..., aunque a aquel individuo ella le llamaba Dad Death, como haría cualquier persona que se sintiera amenazada por el hombre que hubiera debido ser su padre. Luna perdió a su progenitor Eric, el mismo día en que cumplió catorce y éste la  traspasó, sin su consentimiento, a un peligroso Matrix recién creado por su empresa y en periodo de pruebas, llamado Nueve Mundos. Desde entonces, muy dolida, expresó su enfado con una fuerte discusión que al hombre le supo a hiel. Luna le gritó, una vez recuperó la conciencia, que había dejado de ser su familia desde ese mismo momento. Ahora le trataría con la misma distancia y frialdad que lo hacían todos sus trabajadores. La había decepcionado profundamente al transformarla en Ana Luna Plach. 


Ana Luna Plach.
Crecerá en mitad de increíbles y arriesgados entrenamientos,
diseñados por su propia familia.
  Un buen día él la llamó para decirle que ya no estaba dispuesto a seguir con el apelativo de El Padre Muerte. Quería presentarse a ella afectuoso, comprensivo, humilde, pero sobre todo, arrepentido. 

Padre e hija años más tarde.
   Para entonces, habían transcurrido más de ocho años donde convivieron como auténticos desconocidos...¿Qué pretendía cambiar ahora? ¿Volver a confiar en su padre? ¿Cómo dar la espalda, sin esperar recibir la puñalada, al que un día juró convertirla a fuerza de duros entrenamientos, en la presidenta más joven del mayor imperio del entretenimiento virtual? No estaba segura en ningún lugar. Ni lejos, ni cerca de él. Nunca volvería a encontrar la estabilidad de una vida tranquila, consciente y enteramente suya, mientras La Corporación dominara el mundo audiovisual. Tampoco conseguía despegarse del todo del adictivo Eterno presente. Ese maldito tiempo de chicle...Ese estúpido espacio maravilloso, a camino entre los jardines de los sueños y el perpetuo fraccionamiento de la realidad, la variedad infinita. 
   Desde ahora estaría muy atenta para no volver a caer en las oscuras pretensiones de su padre. Charlaban distendidamente mientras paseaban por una zona del puerto segura de dominar completamente la situación. 

El Imprevisible Eterno Presente.
   Pero entonces doblaron el último recodo, y Weiss la llevó junto a un contenedor de acero que descansaba con el vientre varado en las oscuras aguas del puerto. El hombre la invitó a asomar la cabeza en el interior. Y allí estaba ella, en el frío fondo de aquella inmensa bañera. Hasta aquel momento había permanecido despierta e inmóvil como un animal disecado, cubierta tan solo con una fina capa roja...Tan roja como la sangre que comenzaba a hinchar su increíble cuerpo de máquina. ¡Transito Roja!
  - Dad Death, ¿de nuevo me tiras de cabeza al riesgo?
  - Si no tomas riesgos, Luna, fallarás. El riesgo mayor de todos es No Hacer Nada.
   Y desde ese momento, a Eric Weiss no le hizo falta empujarla a las peligrosas vías de sus arriesgados softwares.
  



  Bienvenidos a Mentes Mecánicas.
  
 ¡La adicción más peligrosa del futuro!
  

viernes, 6 de septiembre de 2013

Los otros.

                  

Nueve Mundos, el origen,fue      
el punto de partida. El comienzo de una historia que nacía desde algún lugar de la memoria de una niña acostumbrada a inverosímiles avatares del destino: Se enfrentará a saltos en el tiempo y el espacio, amistades peligrosas o aventuras arriesgadas. Pero sobre todo, a la incertidumbre de saber si su vida forma parte de la realidad o de la ficción. Perder la cabeza,la locura, para algunos, es solo un mal menor en este negocio. 



Vivir sin nubes, la segunda entrega de Mentes Mecánicas, continua la historia en la cola de un famoso Centro de Realidad Virtual Implantada, llamado La Corporación. La crisis que sigue amedrentando los ánimos de la gente, el paro y la consecuente hambruna, han ayudado al desarrollo y el incremento de softwares denominados "de evasión". 
    Hoy os presentamos a algunos de los nuevos fichajes que, junto a los Huérfanos Pompa de la invencible Corporación,ya sabes: Luna, Venur, Diox, Piter-ju o Maquintosh... y sus inseparables cyborgs, la van a liar para sorprender y entretener a miles de lectores en esta nueva entrega de la trilogía.


               
                              "El tren" : Un sofisticado
                    Software "de evasión"
                    El Matrix estrella de la Corporación 
                               
    Se trata de algunos de los pasajeros elegidos entre millones de aspirantes a ocupar un asiento en un tren muy especial. En este momento para ellos lo más importante es salir de una realidad que, como una soga alrededor del cuello, les impide respirar . Huir es su única salida. 
   No se conocen de nada. No optan a nada. No se juegan nada. Lo importante es ganar la batalla con uno mismo. (o eso les harán creer).
                 Mina Morata
   

       
         "A Mina Morata la vida se le hacia muy larga. A veces se imaginaba una existencia de lujo y al pensar en ello por un momento era feliz. Después, volvía a la dura realidad acompañada de un cigarro que prendía mientras cerraba el ojo derecho en un acto reflejo. Atrás en el tiempo quedaban muchos momentos prósperos y dichosos. Pero, ahora, en medio de pedidos, a camino entre la cocina y el comedor del restaurante de comida rápida donde trabajaba, quedaban desintegrados sus recuerdos, su talento y esa belleza, que en cualquier otro lugar sería abrumadora. En cambio en el bar de carretera de Molly Barnes, toda ella quedaba emborronada en la fealdad del ambiente, los desconchones de las paredes o las bromas socarronas y picantes de los clientes. Pero algún día-solía pensar-, encontraría el modo de salir a flote de toda aquella basura y entonces, solo entonces, al emerger de la mierda, volvería a sonreír. Cada mañana era más difícil levantarse para acudir al trabajo. La carga era mil veces superior a su empeño. Daba igual, de todas maneras no le iba a llegar el dinero hasta el final del mes. Tendría que volver a lidiar con su casero, su jefa, el bochorno, las mentiras, los deseos y los cachetes en el trasero. 
   Pero, un día, un email en respuesta a una solicitud, iba a cambiar esa vida miserable. 
   
                                    Eric Weiss
   

   "Todas las personas que conocieron al multimillonario Eric Weiss tuvieron la impresión de que le rodeaba una "mampara de cristal". Allí estaba, detrás del cristal muy transparente, caminaba con elegancia, gesticulaba, hablaba: sonreía con la sobriedad lógica de alguien de su posición, y su sonrisa pegada era la única cuerda rota de una guitarra que se atrevía a sonar y enseguida desentonaba, pero se crecía ante su imperfección y se replegaba celosamente en sí mismo. Parecía decir: "Soy como vosotros. Soy uno de vosotros, río, sufro y gozo como hacéis vosotros".
    El dueño del imperio del juego y la diversión implantada, era un hombre afable, alto y flaco, que paseaba su largo cuerpo como si lo hubiera recibido de regalo ...
    Por primera vez en mucho tiempo, estaba emocionado. Pronto ocurriría algo que le haría inmensamente feliz. Por primera vez iba a probar de su propia medicina. Un nuevo software ya estaba preparado para él y ahora nada ni nadie impediría que se implantará uno de los programas del primer nivel y viviera por fin sus más íntimas fantasías, aquellas que hasta entonces, no había podido alcanzar, ni siquiera con su dinero. 
  Todo estaba bajo control. 
   O eso creía... ".
                           
                                Héctor Koops. 
              (Kómputo Oscuro).
                            
   
   Este hombre no es un malvado cualquiera. Ni sus despropósitos o veleidades comparables a sicópatas o asesinos comunes. Su maldad va mucho más allá y traspasa los límites del mal, tal y como lo conocemos. Komputo no se arrodilla ante el mal. Komputo es el mal.
  Nació durante una noche de tormenta, entre muchos dolores y maldiciones que partían del rostro desencajado de su madre, una actriz retirada, alcohólica y depresiva. "Es el mismísimo  diablo", dijeron del recién nacido las ancianas que asistieron al parto de su madre. Y no se equivocaron. 
  

                                                   Levian Venozza.


    "Él mismo deseaba que alguien le sorprendiera durante la noche y le estrangulara silenciosamente durante el sueño.
   Podríamos pensar que un sujeto así se desprecia y que por alguna extraña razón quiere que le quiten del medio. Por desgracia, nadie durante la pasada noche le había arrancado la vida así que procedió a cumplir, como siempre, con su rutina diaria... 
   Levián Venozza era un hombre o un diablo que desconfiaba de las máquinas con las que le tocaba convivir en su época, pero aún más de los seres humanos a quienes despreciaba con su desinterés. Parecía joven, aunque el desaliño y la falta de higiene le ponía encima diez o doce años. Eso despistaba y aturdía a cualquiera que pretendiera conocerle, que terminaba por alejarse tras una mirada desafiante o un insulto escupido a bocajarro". 
  Por suerte para el mundo un mensaje recibido a través de un escueto email le hará posponer sus macabros propósitos.  
   Levián, un terrorista que cogerá el tren junto a un puñado de inocentes y no tan inocentes...




 Y pronto llegaran otros, no menos interesantes... 

 No importa cuantos kilómetros nos separen¿La quieres? ¡La tienes! www.a4edicions.net

lunes, 2 de septiembre de 2013

Los Huérfanos Pompa.

Luna Weiss (Ana Luna Plach).  
Matrix/categoría: Evasión 
Nueve Mundos, el origen. 
Versión: Básica. [Verdad, Acción o Riesgo].
   
Hijos del Matrix: Los huérfanos Pompa. ¿Humanos o extraterrestres? ¿Realidad o leyenda?
   Tras meses de aventuras por el Eterno Presente, Tránsito y Lu consiguen desengancharse del software sentadas en el porche, frente a las montañas. Aunque no del todo. 
  - He invitado a unos amigos.
  - ¿Qué? ¡Quiero descansar, Tránsito! Me gustaría disfrutar un poco de la tranquilidad de mi casa, ¡sola!-graznó la escritora.
  - ¡Bah! Ya habrá tiempo.
  Les interrumpe el timbre de la puerta.
  - Mira, ya están aquí.
  - ¡Pero si estoy hecha un asco!
  - Bueno tranquila, no te preocupes, son de confianza.
  - ¿Qué?¡Ya hablaremos! -exclama la escritora enfurruñada. 
  Lu sube las escaleras de dos en dos hacia su habitación mientras va soltando sapos y culebras. Tiene la esperanza de poder arreglarse en dos minutos. Abre sofocada las puertas del armario mientras el pantalón del chandal cae al suelo. Se ayuda de los pies para desprenderse de la prenda mientras ya ha escogido un vestido ligero de estilo casual.
   En ese momento, la cyborg Tránsito invita a entrar en casa a un grupo de gente que se va acomodando alrededor de una mesa convenientemente preparada, mientras la escritora, aún en el cuarto de baño, consigue someter su melena a fuerza de tirones a las cerdas del cepillo. Va oyendo de forma intermitente rumores de risas y alguna carcacajada. Se pregunta quien será toda esa gente que la espera en el salón de su casa.  
  Tránsito choca dos veces las palmas al ver bajar a Lu por las escaleras.
   - ¡Atención todo el mundo! ¡Nuestra amada creadora está aquí! -anuncia mientras le da paso con una reverencia. Los demás aplauden ensimismados.
  Lu esta aturdida y algo despistada. No quiere acabar de ver el problema que se le echa encima como una ola de diez metros. Oye los vítores perpleja entretanto aterriza en el salón con su vestido de rayas y el pelo domado hacia atrás, como una leona a quien le acaban de lamer la cabeza. 
  Nada le asusta más que la imprevisibilidad de su compañera de aventuras, pero sobre todo, la incógnita de saber si está cara a su mundo o entrando de nuevo sin armadura en el ciberespacio. En peligrosos softwares que por desgracia ya se le escapan del control que sobre ellos ejercía antaño. 
  Tras una larga ovación Lu toma asiento junto al resto de compañeros. Les mira despacio, uno a uno. Y entonces el tiempo se le antoja blando, moldeable, de chiche.   
  Lu sentada frente a los invitados está horrorizada. Se trata de los jóvenes protagonistas del Matrix Nueve Mundos, el origen, su primera novela juvenil. Unos personajes que por alguna extraña razón ahora ocupan el salón de su casa esperando que pronuncié unas palabras entrañables.
  Por suerte, la máquina Tránsito, rompe la tensión del momento.  
  - ¿No me negarás que no esto no es una sorpresa? ¿Qué dices, Lu?
  Los nueve jóvenes la observaban con emoción.
  -  Sí, claro...Es genial...
  -  Lu, no todo el mundo tiene la posibilidad de tener cara a cara a sus personajes- contesta con desdén el pelirrojo Diox Mars, de Marte-. ¿No crees?
  - ¡Sí!- exclama la guionista sonrojada.
  Lu les mira y siente que son parte de su familia. Resulta increíble verles actuar fuera del Mac. Todos, incluida su compañera Tránsito Roja, la observan con la devoción propia de unos discípulos a su Mesías. Saben que de ella depende toda su existencia, el destino de cada uno y la buena o mala estrella. 
  La escritora comienza a sentir los primeros síntomas de  culpabilidad. Ahora aparece la vergüenza. Mantiene un pulso ocular con los jóvenes y siente una cierta pesadumbre por lo que les hizo pasar durante la primera entrega. 
  El violento silencio hincha el salón hasta inflamarse. La visita arde como la tea. Los nueve "Huérfanos Pompa", como los apodó los medio de comunicación, no han llegado hasta allí por casualidad y se lo hacen saber. Quieren respuestas claras y sin rodeos a unas preguntas poco comunes. Lu está a punto, entre el primer y segundo plato, de enfrentarse a los mayores reproches con los que un autor tuvo que lidiar jamás:

  ¿Por qué a la joven Ana Luna, no se le permitió conocer a su madre biológica? Pero sobre todo, ¿por qué se la hizo pasar por Eva, madre de la nueva humanidad?  

  ¿Quién decidió no conceder los privilegios del cariño, a la soñadora Ione Curie? ¿Por qué el joven astronauta de la NASA, que un día alunizó en su planeta, Mercurio, no cumplió con las promesas de amor eterno que le hizo? ¿Por qué ese final de tragedia Süskindniana?
  
  ¿No fue inhumano, someter al joven príncipe, Venur Aglieri, de Venus, a la persecución incesante de un demonio como el sherif de Isthar, partidario de la pena de muerte por ahorcamiento?
  
  ¿Por qué al estudiante de biología marciano Diox Mars, no se le permitió cuidar sin necesidad de arriesgar la vida de su familia, a sus queridos robots geólogos de la Tierra, Spirit y Opportunity?
  
  Al joven Piter-ju, nadie se lo puso fácil. De ahí su carácter, introvertido y huraño. A los doce años se enfrentó a la desaparición de su padre mientras defendía a su país de la invasión de intrusos conquistadores. Él y su hermano menor, partirán en su busca arriesgando sus vidas a través de los muros de nubes letales que rodean a Júpiter.
  
  ¿Por qué se castigó a Maquintosh, una muchacha del planeta Saturno que lo tenía todo para ser feliz, alegre y optimista, a pasar por un infierno para superar sus miedos y fobias? 
  
  Al joven y famoso jugador de Air ball, Uriel Eléctrica, de Urano, el destino le forjó un futuro de éxito a base de duros entrenamientos de supervivencia cuando tan solo era un niño pequeño. ¿Por qué?

   El aprendiz a escritor, Nep, del planeta azul y acuático, Neptuno. ¿A quién se le ocurrió hacer de él un Quijote fanático de las aventuras de misterio y terror, incapaz de discernir entre la realidad y la fantasía, destinado a ser el lunático de la familia?.  

  Y finalmente, Lara Plutis, la bella loba albina del lejano Plutón. ¿Por qué tuvo que enfrentarse al más terrible de los ridículos? ¿Por qué la autora le hizo pasar por semejante calvario? 

Nueve jóvenes que un día coincidieron en el camino de la vida hacia la supervivencia, buscan una explicación para los increíbles destinos que se escribieron para ellos. Un viaje sin prisas a través del Sistema Solar más desconocido.




  
  Reader, ¿te han quedado más preguntas que respuestas has encontrado, en la mochila de este singular viaje?
No te preocupes. Pronto descubrirás la verdadera e increíble realidad que se esconde entre los renglones de Nueve Mundos, en la siguiente entrega: Vivir sin nubes, la segunda parte de la trilogía Mentes Mecánicas.

  Galería de imágenes relacionadas con la trilogía Mentes Mecánicas:
Estudiantes Alfa de la Escuela más 
secreta del Universo: La Corporación.

La superación y la lucha, únicos caminos 
hacia tu leyenda personal.

El Eterno Presente: un tiempo artificial, 
adictivo e imprevisible. 

 
El Laboratorio de la Corporación.
Donde se fabrican millones de Guías Vitales 
destinados a los recién nacidos, 
hijos de padres multimillonarios, 
para su cuidado,
formación y educación. 

Ana Luna Plach, en brazos de su 
inseparable Guía Vital, 
Tránsito Roja.

Momentos de traspaso de recuerdos,
en el Confesionario, 
entre Guías Vitales y alumnos.

Creador y Creación.
¿Quién debe lealtad y gratitud a quién?
¿...Hasta que la muerte los separe?

Una mirada desde el Transgaláctico 
que atraviesa el Sistema Solar. 
Un medio de transporte 
muy utilizado durante la 
evacuación de menores. 

Maestros Vitales: Motor de clones.
Los más interesantes personajes de
la historia de la humanidad, preparados
para tomar de nuevo la historia.
La nueva Biblia está a punto 
de escribirse.
 Y está vez, no habrá lugar 
para los errores. 

Alumna Alfa. 
Pecera 3: La Tierra.
y su Guía Vital.

Verdad, Acción o Riesgo. 
¡Tú eliges!

¿Donde están los adultos?
 La Tierra ha sido limpiada.
Tras la desaparición de sus progenitores, 
desintegrados en el espacio, 
de repente, como las pompas de jabón,
millones de niños y jóvenes
se enfrentan a las calles.
  El "Programa de Evasión" será su única isla

               Y finalmente,

La Increíble Corporación.
El Mayor Centro de Realidad Virtual Implantada
del Universo.

"Donde los sueños y pesadillas, pueden convertirse en una inquietante realidad alternativa, a una sociedad 
viuda de esperanza".  


¿La quieres? ¡La tienes! 
                               www.a4edicions.com