De qué va.

Primera novela de la trilogía Mentes mecánicas.
Vivir sin nubes, la segunda de la saga, en plena edición.

NOTA: Los relatos que forman parte de este blog, en su gran mayoría, NO tienen nada que ver con la historia central de Nueve Mundos, el origen, salvo algunos de sus principales protagonistas que comienzan a interactuar a su aire y permite a esta escritora llegar, además del público juvenil, a una franja de lectores más amplia.
Para leer la SINOPSIS de N.M. o la BIOGRAFÍA y fotos de la AUTORA, baja hasta el final de la página.

¡Ciencia Ficción, Sí Gracias!


viernes, 28 de diciembre de 2012

Hay algo de mi sombra en tu sombra...

“Hay algo de mi sombra en tu sombra, hay algo de mi sueño en tu sueño, hay algo de mi alegría en tu alegría”
Lucrezia García Mameghani.



  ¿Mi deseo? ¡Qué tú sigas conmigo, Reader! A cambio prometo seguir esforzándome para sorprenderte y entretenerte. 
  No lo dudes, el 2013 será un GRAN AÑO y, ¿quién sabe?, quizás hasta nos veamos en algun rincón del mundo, y me cuentes que todo te va genial, porque así estás deseando con toda tu alma que sea (positividad, ante todo). ¡Y si encima me dices que has pasado buenos ratos con la lectura de mi novela, ya sería la leche!! 

 Mi último abrazo del año ;-)  Intentaré enviarte el primero, desde estas mismas estrellas :-*

martes, 25 de diciembre de 2012

Un sueño de Navidad para compartir.




"Érase una vez, una blanca Navidad, que llegó y cambió el destino del mundo. Cada copo mágico acarició a los hombres y a las mujeres, a los ríos y a las montañas, a la flora y la fauna, y en general, a todas las cosas que un día fueron creadas. Entonces, la Paz nació entre todos y un arcoiris se prendió en el cielo como alianza universal. Desde aquel día todos fuimos libres, felices... Y tan dichosos, que vivir fue como soñar".      
                                                                                      Lucrezia García Mameghani.

Ahora solo es un deseo de Navidad. Pero, quien sabe. ¡Todos juntos, podemos cambiar cualquier cosa! 

Un abrazo, Lu.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Uno está enamorado cuando...

  "Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única". 
     Jorge Luis Borges. (1899-1986). Escritor argentino.



  "Las palabras de Borges se pueden interpretar de multiples maneras: ¿Y si siendo realmente única esa persona, no me doy cuenta de su individualidad?... Pues entonces, no debo estar enamorado... ¿Y si estoy enamorado, por tanto, ciego o ciega de amor y me doy cuenta de que esa otra persona es única, cuando realmente no lo es? Entonces...Estoy equivocado o confundido. 
  Volvamos al principio: 
  "Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única". Demos por hecho la circunstancia de que en ambos casos, respondamos al raciocinio y a la buena fe.  
  "Uno está enamorado, cuando he comprobado mediane el empirismo o la experiencia, de que esa persona es única. ¿A qué quería decir eso el señor Borges, maestro?".

  Fragmento de una reflexión recogida en el Liceo de la Corporación, durante una de las clases con el ilustre Maestro Vital, Platón. El monologo pertenece a un alumno Alfa, Venur Aglieri, de la pecera nº 2, natural de Venus, y viajero insaciable del Eterno Presente. 


  Vivir sin nubes. 


¿Es realmente, ella o él, único? Piénsalo despacito. Con libertad y sin presiones. Pero sobre todo con sinceridad. Si todavía sigues pensando que Sí, entonces, 

¡Disfrútaaaaaaa cada instante!  ¡ENHORABUENA! ¡No debe escapar!
Y si no, no dejes de buscarla, o buscarle... El / Ella está ahí...a la vuelta de la esquina. No lo dudes.

  Un abrazo, Reader.
   
  
  

jueves, 13 de diciembre de 2012

La venganza es un lienzo insondable...




"La venganza es un lienzo insondable cuando es desplegado ante los ojos de aquel, al que le han robado lo más sagrado".

 "Cuando a la escritora Lu García, la vida le enseñó su cara más amarga, ella no enloqueció, ni se derrumbó, ni acabó con depresiones o destierros. Ella únicamente se sentó para pensar serenamente y ver a sus enemigos pasar. 
  A pesar de que aquella tarde sólo la mala suerte hizo que ella y su hijo Izán, estuvieran en la hora, el momento y el lugar equivocado, Lu se echó todas las culpas, por no haber sabido evitar lo inevitable. Una vez aceptó la realidad, pasadas varias semanas, comenzó a pensar en frío. Ahora su hijo se debatía entre la vida y la muerte, postrado como un muñeco en la cama de la U.C.I de un hospital, debido a las graves heridas provocadas por unos ladrones de banco, que les habían mantenido como rehenes durante varias horas. Algo salió mal y una bala disparada al aire acabó impactando sobre el pecho del adolescente. Lu García no había querido tanto a una persona. ¿Qué pasaría si perdía a su hijo para siempre?. A lo largo de toda su vida deseó ser madre y tener una responsabilidad que la mantuviera alejada de la ficción y la pusiera de patitas en la calle, o la sacara a puntillazos de las películas en que siempre convertía su vida. Lu no podía imaginar la vida sin él. El don más elevado de una criatura humana, cuidar y amar a su prole, como a sí mismo, la había hecho poseer una "gracia natural", que en otro tiempo habia atraido la simpátia de Dios: simpátia que ahora, al parecer, el omnipotente ya no sentía. Se la veía sentada, a la claridad del día, o entre la oscuridad de la noche, en la butaca del salón, una sombra aletargada que permanecía con los ojos clavados en la cazadora del muchacho, aún manchada con la sangre de la desgracia. Las cosas así, percibidas a través del dolor, se dislumbraban más nítidas y definidas. Entonces, en la justa intersección, a mitad de camino entre la rabia y la serenidad, la desconfianza y la esperanza, el ardor y la satisfacción, apareció en su mente aquel mercenario, al que una vez entrevistó en la cárcel, siendo una estudiante, para un artículo sobre asesinos a sueldo. Esa no era una mala idea; peligrosa, pero resolutiva. Pensó que sólo le quedaban dos balas en la recamara: Una, era atraer a ese hombre y contratar sus sevicios, y la segunda impactaba directamente sobre la Corporación. Desde allí podría coger un tren hacía el pasado, para así, intentar evitar la tragedía, aunque eso significara su propia muerte, en ambos casos."

Vivir sin nubes. Próximamente.


  

  Nada podía imaginar la escritora lo que la aparición de aquel hombre, apodado Stone, iba a suponer para ella...Elija lo que elija, los dados siempre están echados o en el aire...¡Aunque trazes la venganza con inteligencia y frialdad, el destino juega un papel imprevisible y con el que no se puede contar!  

  Poco a poco, al tren de la Corporación y a su peligroso Matrix, van subiendo pasajeros, de toda condición con objetivos muy distintos. Convivir entre ellos, no será fácil. Pero, ¿quién dijo que vivir en el Eterno Presente, fuera coser y cantar?  


Buenas noches, Reader. 

 
P:D A pesar de que suelo utilizar mi propia imagen para ilustrar al personaje, Lu García, su vida es pura ficción, y nada tiene que ver con esta autora, bueno alguna que otra cosilla, sí...     

sábado, 8 de diciembre de 2012

Es para ti.






"¡Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al abuelo las alegrías de su juventud, y le transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar!"
                                                  Charles Dickens.

Este blog, sus personajes y la contadora de historias os desea:


¡FELIZ NAVIDAD! 
BON NADAL! 

MERRY CHRISTMAS! 

C Рождеством Христовым! 

FROHE WEIHNACHTEN! 
JOYEAUX NOËl! 
BUON NATALE! 

¡Gracias por vuestra fidelidad durante este año! 


Lucrezia García Mameghani.
  Hoy se cumple el primer aniversario de la publicación de la primera novela de la Saga Mentes Mecánicas, Nueve Mundos, el origen. Fue un dia como hoy, de hace un año, cuando la presenté en mi país de residencia, Andorra. Y desde aquí, partió hacia España. Pronto saltaremos el charco, y nuestras aventuras se conoceran en más paises y las viviran más lectores. Mi gran sueño, es poder llevar la historia al cine, un sueño, que espero completar antes de que sea una viejecita o de estar R.I.P, como le ha pasado a muchos creadores. Ahora ya sabes lo que pediré a Santa, ¿verdad?

Ellos son, a mi derecha, el director editorial de A4 Edicions,
Àngel Dalmau y mi editor, Joan Carles Casal de Fonsdeviela.

Otro momento del acto, en Andorra.  ¡Fue inolvidable!
  De nuevo, Reader, gracias por formar parte de esta familia de locos por las aventuras imprevisibles.  

  ¡Sed muy felices!

      Un abrazo, Lu.


jueves, 6 de diciembre de 2012

Historia de un demonio hecho a sí mismo.

    
   Toda novela tiene el orgullo de presentar a uno o varios villanos. En la saga Mentes Mecánicas, los tenemos de todos los colores. A algunos ya tuviste el oscuro placer de conocerles, en Nueve Mundos, el origen. Pero si a esta autora se le preguntará por su favorito, del cual me siento plenamente satisfecha, ese es el personaje que te presentaré a continuación. En la primera novela, no apareció físicamente en demasía, a pesar de que era el responsable directo de todas las acciones que conllevaron a una u otra contienda a los protagonistas. 
 Komputo Oscuro no es un malvado cualquiera. Ni sus despropósitos o veleidades comparables a sicópatas o asesinos comunes. Su maldad va mucho más allá y traspasa los límites del mal, tal y como lo conocemos. Komputo no se arrodilla ante el mal. Komputo es el mal.
  Nació durante una noche de tormenta, entre muchos dolores y maldiciones que partían del rostro desencajado de su madre, una actriz retirada, alcohólica y depresiva. "Es el mismísimo  diablo", dijeron del recién nacido las ancianas que asistieron al parto de su madre. Y no se equivocaron. 
  Pero, Komputo, como todo hijo de vecino, bueno o malo, tiene un pasado y una principio, que comienzan por su verdadero nombre: Héctor Koops. 
  Veamos:   



   "Cuando el genial compositor y cantante de un grupo de rock se suicidó en diciembre de 1998 sobre la mesa había un libro abierto. Era una obra de Edgar Allan Poe (1809-1949). El cuervo. Este hecho sugiere, entre otras cosas, la preocupación similar por la muerte que en la vida y en la obra evidenciaron los dos artistas. De hecho, Kühn murió, como Poe, por causas no aclaradas y tanto los informes médicos como el certificado de defunción se perdieron. 
  Durante los cinco años siguientes, el hijo del famoso músico fallecido Kühn Smith, Holaku, vivió con su madre en la zona residencial de Mayfair, al norte de la ciudad de Londres. Después, se trasladaron a Barcelona, a casa de unos millonarios abuelos paternos, debido a la imposibilidad de la mujer de seguir cuidando del pequeño, una vez dilapidada la herencia. Al final, ella también fallece en plena juventud, a los veintinueve años, cuando el niño sólo cuenta siete. El chaval aprenderá a sobrevivir entre los débiles recuerdos que conserva de su padre y momentos agridulces, vividos con una madre enferma. Cuando los abuelos fallecen, Héctor ha cumplido los doce y queda bajo la custodia de un hermano de su padre, su tío Nil, un tipo empecinado en "domesticar a un malcriado", cueste lo que le cueste, ya que el chico va a heredar la mitad de la fortuna y el prestigio del buen nombre familiar. Héctor, para entonces, se ha convertido en un adolescente introvertido, frío y apático que odia a su tutor por encima de todas las cosas. 



  Una tarde, cuando su tío regresa a casa, la ama de llaves a sufrido un desmayo y Holaku está extendido, muerto de la risa, sobre la alfombra del salón. Apenas lo ve, el tío levanta un pie y el chaval es golpeado con el enorme tacón de las botas, como si fuera un ogro de las fábulas. Holaku se levanta rápidamente, sangrando profusamente por la nariz. Su tío lo persigue a través del salón con sus zapatones, y él comienza a resollar, aterrorizado y con los ojos cerrados. De haber querido escapar a la violencia de su tutor, habría podido salir por la puerta corriendo, para no volver jamás. Pero no lo hizo. No estaba dispuesto a prescindir del dinero que estaba a punto de recibir. Así que en vez de eso, aguantó la paliza, una vez más, hasta terminar de diseñar la crónica de una muerte anunciada, premeditada y terroríficamente rematada".

  Capítulo dedicado a Héctor Koops: Historia de un demonio. Vivir sin nubes. 


   Próximamente. 

sábado, 1 de diciembre de 2012

Tu obsesión, me devuelve la vida. La verdadera historia de Pol Quevedo.

   



  

"Qué cosa más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo". 
   Marco Tulio Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano.


  Aunque no lo parezca a simple vista Mentes Mecánicas es también una saga de amor. La vida está compuesta de aventuras y desventuras, pero respira, vive y late a través del amor: el amor a un amor, el amor a la familia, a una pasión, a una profesión, a un deporte, a un lugar...Tengo que reconocer, que el amor me atormenta, me obsesiona e inspira todos mis guiones y novelas. El ser humano es tan puñeteramente interesante, que jamás viviré lo suficiente para observar, aprender y dilucidar todos sus patrones de comportamiento frente al amor y el desamor. 
  Y de eso hablaremos en nuestro post de hoy, dedicado a otro personaje, Pol Quevedo, fundador junto a su hermano Eric, del imperio del juego y los recuerdos implantados. Un hombre perdidamente enamorado de un fantasma. 
  Pero, empecemos por el principio. 


  Te decía, que aquel que tiene a alguien a su lado con quien se atreva a hablar como consigo mismo, tiene un tesoro. Pero cuando por desgracia, esa persona se va, la aflicción que se forma en el alma es insondable e infinita. Y no hay fármaco o remedio capaz de acabar con semejante tormento. Dicen, si acaso, que el tiempo lo cura todo, pero hay personas, incapaces de resistir, que optan por peligrosos atajos. 



  "Pol Quevedo habló por ultima vez con su mujer unos quince minutos antes de su muerte.   
  Aquella tarde cenicienta, el cielo se desplomaba sobre una ciudad en blanco y negro. Aunque, por un lado, era un alivio que Mimi se fuera de la casa y parase de arremeter  contra él, por el otro, era una preocupación. Temía que le pudiera pasar algo, cuando cogió el coche en aquel lamentable estado de histeria, y desapareció en el horizonte, entre llantos y grandes nubes de agua. Su mujer solía después de una fuerte discusión, abandonarle a él y a sus hijos durante una o dos horas. Después volvía, con una docena de bolsas en cada mano, una trémula sonrisa y un sosiego inflamado por el consumismo. Esas cosas a su mujer la tranquilizaban y lo entendía. Le perdonaba constantemente sus manías y desvaríos porque vivir con alguien como él no era fácil; siempre viajando, intimando con sus secretarias, trabajando hasta altas horas de la noche esclavo de una agenda que le mantenía a años luz de su casa y de su familia...Todas esas cosas estaban acabando con la paciencia de su mujer. 



  Aquella tarde cenicienta, que el cielo se desplomaba sobre una ciudad pintada en blanco y negro, Mimi comenzó a demorarse más de lo acostumbrado. Aprovechando que al anochecer, ya había cesado la lluvia, Pol perfiló el camino de entrada hasta la casa, con docenas de velas encendidas, que prendían alegremente. Deseaba más que nunca abrazarla, pedirle perdón y comunicarle su decisión de dejar en manos de otros, gran parte de su trabajo. No podía dejar escapar lo que realmente importaba en la vida, lo que tenía valor en la vida, lo que la vida le había regalado: sus hijos y una mujer inteligente y hermosa que le amaba. ¡Cómo no se había dado cuenta antes! ¡Amar y ser amado es el camino hacia la felicidad! ¡Y él esa felicidad la obviaba! ¡La mataba! ¡La estrangulaba una y otra vez! Y si ella acabara dejándole, ¿podía creer realmente que alguna de sus amigas, fuese a ofrecerle lo mismo que Mimi? ¿Realmente era tan estúpido? 

  Pol, colocó cuidadosamente cientos de pétalos de rosa por toda la cama. Cada uno de esos pétalos significaba una frase de amor: Un te quiero no pronunciado, un te amo obviado, un te espero que no cuajó, una caricia que olvidó entre las miles de horas perdidas en su escritorio. Esperó impaciente su llegada. Pero, finalmente, una llamada acabó matando, de una cuchillada, todas sus esperanzas.



  Ella jamás descubriría nada de eso. Mimi apareció tirada y sin vida, en el margen de una carretera de montaña, una noche cenicienta, en mitad de un paraje en blanco y negro.
  Desde entonces, Pol Quevedo, vive sin colores. Se mueve entre grises insondables, y llora amargamente su perdida. Pero un día recordó, que él podía cambiar el destino y traerla de nuevo a su lado. En la Corporación se actuaba como Dios, ellos eran Dios, y su famoso y reconocido manejo con los softwares, resucitarían a su mujer, aunque eso no fuera ni ético, ni sano, ni siguiera el juramento que firmaron él y su hermano Eric, de no participar jamás en sus propios juegos.
Ambos, por diferentes circunstancias, rompieron las normas.
Y Mimi volvió a la vida. 
¿Un holograma tiene alma? 
¡Quién sabe!

 Vivir sin nubes (primavera 2013) . Segunda entrega de la trilogía Mentes Mecánicas.


viernes, 23 de noviembre de 2012

Quiéreme aunque te duela.

Personas que un día conocí y se han ido convirtiendo en personajes.
Y que por alguna u otra razón
 quedaron colgadas en los árboles de mi recuerdo y pintadas en
mis novelas.

    Cada autor al escribir concede más importancia o se centra, en uno u otro aspecto de su obra para alcanzar magnificencia. Yo, por ejemplo, apuesto por trazar una marcada personalidad a los personajes que intervienen en mis novelas. Procuro que todos, incluso los secundarios, se perfilen a conciencia, que dejen huella en el lector y que su estela traspase las páginas del libro. Suelo inspirarme en personas que conozco y en aquellas que calaron profundamente en algún momento de mi vida. 
   Estas tres novelas de la trilogía Mentes Mecánicas: Nueve Mundos, el origen, Vivir sin nubes y Kilómetro cero, encierran la fuerza natural y arrolladora de unos personajes que te sorprenderán. Ya conocéis algunos: El inspector Pol Quevedo, el malvado alguacil Venozza, el poderoso magnate Eric Weiss, la joven adicta a las aventuras implantadas, Ana Luna Plach (Luna Weiss) y por supuesto, la imprevisible androide Tránsito Roja o la guionista de videojuegos, Cuántica Infinito (Lu García).
  Sobre ella,Mina Morata, ya os he hablado hace poco en una entrada anterior. Ella es una de las protagonistas secundarias por las que he apostado fuertemente y que estoy segura, os va a encantar.




  "Al anochecer de un día de invierno, Mina roía una tostada grasienta en el piso superior de un sucio restaurante. Frente a su mesa había una pared blanca y agrietada. Colgaba de ella, diagonalmente, un papel alargado en el que estaba escrito: "Se necesita contable". Enseguida pensó que ella era la persona idónea para ocupar el puesto. Y sin duda, lo conseguiría sin problemas, por varias razones: Porque ella había sido profesora de matemáticas en la universidad y porque nadie calculaba de cabeza con su agilidad y destreza.  A la izquierda había una escalera que llevaba a un sótano, y justo a la derecha, una puerta con un cartel donde se podía leer la palabra "Despacho" . Mientras roía el pan, miraba absorta hacia la puerta. ¿Y si se presentara ante el encargado y solicitara el trabajo? Que a ella no se le caían los anillos...Lo principal era tener un sueldo y asegurarse el sustento. Desde sus adentros maldijo su suerte, a los políticos, a los bancos, a los ricachones, a la inflación y la puñetera madre que trajo a todos los que la llevaron a la miseria. Fuera, al otro lado de la ventana, la cola para entrar en uno de los locales de la Corporación, el centro del juego y los recuerdos implantados, daba la vuelta a la manzana. Desde la crisis, la gente acudía a miles. La posibilidad de huida, física o no (eso iba a depender de la pasta que invirtieras en el viaje), era tan tentadora...Y si era cómo lo vendían, y si te ofrecían la posibilidad de quedarte en el Eterno presente, otra realidad paralela, donde el trabajo abundaba, el dinero se ganaba fácilmente y el amor y la estabilidad emocional, eran el oxigeno y el hidrógeno... entonces, ella se plantearía subir a uno de esos trenes de la Corporación. En ese momento nació la duda. ¿Trabajar en un antro de mala muerte, pero con un sueldo aceptable y una vida sostenible, pero corriente o emigrar a la famosa realidad del Eterno Presente, donde puedes escribir el destino a tu antojo? ¿Bajar unas cuantas escaleras y conseguir una estabilidad en un mundo de mierda, o hacer cola ante la emoción y la oportunidad de conseguir una vida por encargo?".  
¿Qué decidirá nuestra camarera?


Mentes Mecánicas. La trilogía. 


Feliz domingo, Reader. 
 

  Lu.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Me gustas más cuando te sueño...




Todas las personas que conocieron a Eric Weiss tuvieron la impresión de que le rodeaba una "mampara de cristal". 
Allí estaba, detrás del cristal muy transparente, caminaba con elegancia, gesticulaba, hablaba: sonreía con la sobriedad lógica de alguien de su posición, y su sonrisa pegada era la única cuerda rota de una guitarra que se atrevía a sonar y enseguida desentonaba, pero se crecía ante su imperfección y se replegaba celosamente en sí mismo. Parecía decir: "Soy como vosotros. Soy uno de vosotros, río, sufro y gozo como hacéis vosotros".

El dueño del imperio del juego y la diversión implantada, era un hombre afable, alto y flaco, que paseaba su largo cuerpo como si lo hubiera recibido de regalo. Aconsejaba en general con la pasión de un padre estricto y solía enseñar a su hija, Luna, y a su endiablado sobrino, Maximilian, preceptos poco ortodoxos pero de gran utilidad. 

A pesar de esa apariencia de millonario, tranquilo e invulnerable, a Eric le atormentaba una mujer. Día y noche ella solía recostarse en el lecho de su agonía. La imposibilidad de alcanzarla lo ahogaba, entonces solía deprimirse, y tras llegar a su mansión a media tarde, le ayudaba a respirar un largo trago de whisky que a veces le sabía a hiel. 

A pesar de vivir una vida de multimillonario,
Weiss es un hombre triste y atormentado.

Eric Weiss, el empresario de éxito, comenzaba a distanciarse de la vida, cuando por las noches se despertaba empapado en sudor, con los ojos ciegos y las manos húmedas tras restregarse los ojos con las palmas. En lo más profundo de su alma, la amaba, tantas veces ella le había dicho lo mismo y sin embargo, el remordimiento, la culpa y mil obstáculos cómo mil océanos les impedían estar juntos. Sólo en el retiro de su habitación, recogido en la placenta de sus más íntimos pensamientos, se atrevía a dar rienda suelta a sus deseos amándola hasta morir, sin pensar en culpas; solo ella y él, dos cuerpos uno sobre otro. Durante la vivencia de esa fantasía, él era tan inmensamente feliz, que el placer le mecía dulcemente hasta dejarle dormido.Y al día siguiente, en el despacho, la claridad del día mataba los pecados dibujados en la oscuridad y como el humo de un cigarro, tras elevarse en el espacio, desaparecían deshilachados en el aire de la mañana. 
  Eric se acercó durante el transcurso de una de esas mañanas, tras una reunión con sus ejecutivos y aprovechando un descanso, hasta una de las espectaculares claraboyas de su despacho en la torre Central. Con los ojos azules reposados en una próxima azotea, mansos y cálidos como el Mediterráneo, sonrió ampliamente. Por primera vez en mucho tiempo estaba emocionado. Dentro de dos días ocurriría algo que le haría inmensamente feliz. Por primera vez iba a probar de su propia medicina. Su software ya estaba preparado. Ahora nada ni nadie impediría que se implantará uno de los programas del "primer nivel" y viviera por fin, sus fantasías. Todo estaba bajo control. 
O eso creía...
  
 Este es mi Consejo:
                
 "SI QUIERES MANTENER UN SECRETO, NO SE LO CUENTES A NADIE. ¡A NADIE!"

   Mentes Mecánicas, la trilogía: Nueve Mundos, el origen.
                                                 Vivir sin nubes.
                                                 Kilómetro Cero.
   

sábado, 17 de noviembre de 2012

Nacida para Sentir.

 Así comenzará vuestra próxima novela, Vivir sin nubes
salvo alguna corrección de última hora.  

Si eres uno de los clientes de la Corporación,
esta imagen se abrirá en tu mente. El gran Matrix te llevará
de la mano hacia tu aventura imprevisible.
Comienza así tu viaje.
                                                                       
                                                                             I
   Las cosas podían haber sucedido de cualquier otra manera y, sin embargo, sucedieron así. Luna, desde el fondo de su juventud, lamentaba su destino, aunque lo viviera como una realidad inevitable y fatal. Después de todo, que su padre y su tío aspiraran a hacer de ella algo más que una estudiante de medicina era un hecho que les honraba. Pero por lo que a ella afectaba...
  Su padre entendía que esos estudios, las amigas y los chicos podrían alejarla de su objetivo; Luna, no lo sabía exactamente. El que ella estudiase en la universidad una carrera podía ser, efectivamente, un logro en la vida. Maximilian, el hijo de su tío Pol y socio de su padre, ya trabajaba como diseñador de softweares en la empresa, y cuando les visitaba, durante los fines de semana, se comportaba como un gallo y la miraba por encima del hombro; incluso durante la comida y delante de todos, se permitía aleccionarla y aconsejarla. Todos en la casa intentaban hacerle comprender, que ella se debía única y exclusivamente, a la empresa familiar. Si acabase entendiendo que los estudios, los debía aprovechar para aprender a dirigir una multinacional, sin duda, habría sido un progreso. 
  Pero a Luna, la heredera del gran imperio del juego y los recuerdos implantados, le bullían muchas dudas en la cabeza a este respecto. Estaba cansada de ese mundo flotante, de orillas farragosas que arrastran como un tsunami, a su paso, a tantos millones de personas. Y aunque admiraba profundamente a su padre y a su tío, por haber sido capaces de crear un producto casi de primera necesidad, imprescindible ya para millones de personas en el mundo, intuía que esto no era del todo correcto y que detrás de la diversión que prometían, y sobre todo, de las arriesgadas aventuras en el Eterno Presente que vendían, podían existir graves riesgos para la salud mental. Se emitían cuantiosas campañas publicitarias, lanzadas a los consumidores, sobre la inocuidad del producto. Pero eso no era del todo así; a ella misma, que no cesaban de someterla a las pruebas, le había perturbado seriamente. A veces, se sentía una cobaya de laboratorio. Y su padre, solía colmarla, tras cada aventura implantada, con caprichos desproporcionados. 
  Seguramente, no estaba bien. Pero el mal ya estaba extendido por toda la Tierra. 

  Comienza la historia, por Nueve Mundos, el origen, Reader y síguela con Vivir sin nubes (diciembre 2013).

¡Te prometo el viaje de tu vida!

  Feliz fin de semana, Lu.

 A propósito, sigo buscando agente para U.S.A y México. ¡Haz tú que nos conozcan, Reader!  
    maluto93@hotmail.com 

domingo, 11 de noviembre de 2012

No te atreves...nacer para sentir.


  


  Ningún matrix parece más rico, más solido, más susceptible de expandirse hasta el infinito.   Nueve Mundos, el origen y el juego de Verdad, Acción o Riesgo, el recuerdo implantado -o no- hacía algunos años, a un grupo de personas que decidieron formar parte de la historia siendo las primeras en ser sometidas al experimento, les minó sin remedio. El descenso a los abismos de la Corporación, la compañía del ocio y el juego implantado, el descubrimiento del Eterno Presente; un lugar donde el Yo absoluto y las ganas de vivir al límite trepan con ligereza por las paredes y el techo, les impidió seguir por más tiempo al aire libre, donde se desarrolla la llamada vida real. Ya lo habían probado tiempo atrás. Ahora los días convulsos que les toca vivir, en una sociedad diezmada por los problemas socio-económicos, sin esperanzas, y bajo el yugo de las circunstancias personales de cada uno, deciden someterse de nuevo a un Matrix de prueba. Pero, ¿están preparados? Atrás quedó la adolescencia, la inexperiencia y por desgracia, la edad de la inocencia. 

  "Vivir sin nubes" segunda parte de "Nueve Mundos, el origen".


La Corporación, en un cercano universo paralelo.

¿Has intuido alguna vez la vida al otro lado?
¿Eres capaz de dejarte llevar por tus instintos más básicos?
¿Crees que podrías con la suprema emoción de vivir lo imposible?
¿Puedes subir al tren de tus sueños?
¿Podrás soportar conocerte desde fuera de tu cuerpo?

¿No lo sabes?
¿Y te gustaría?

Todo es empezar. Tuya es la saga, Nueve Mundos, el origen, Vivir sin nubes Kilometro Cero.

¡Búscala, Reader! 

¡Y si consigues el ultimo ejemplar que les queda en la librería Gigamesh de la Ronda Sant Pere, 53, de Barcelona, prometo firmartelo, personalmente, para ti! 

¡Atrápala!


Feliz domingo.


martes, 6 de noviembre de 2012

La sonrisa más bella del mundo.

                                         Me suelo quejar...                                
                             Nace en mi un deseo cada día...
                             Me gusta poseer...
                             Compro para acumular...
                             Sueño con viajar...
                             Trabajo más, para tener más...
                                             
                            ¡Y siempre me quejo!
                            ¡Y nunca es suficiente!
                             ¡Y quiero más!
                             Y deseo más, siempre más...




                           Hoy ha llegado hasta mi esta bellísima foto, 
                                  esta gran sonrisa de Unicef.
                                                         
                                                          


                                                       ¡Qué gran lección!
                                                        
                                                        
  Gracias por dejarme compartir esto contigo. Un abrazo, Lu.                                               
                                          



lunes, 5 de noviembre de 2012

El escritor como animal.


  En los próximos posts, te iré presentando a los principales personajes que forman parte de mi segunda novela, Vivir sin nubes, y que muchos de vosotros ya conocéis, porque han ido apareciendo en la primera, Nueve Mundos, el origen. 
Como bien sabes, Mentes Mecánicas es el nombre de esta trilogía que se completará con la última, Kilometro Cero.
  Hoy seguimos con uno de los personajes más misteriosos. Una mujer que no se deja conocer: la guionista de la Corporación, Quántica Infinito, la escritora que diseñó el guión de uno de los matrix más peligrosos de la historia.
  Bienvenido a esta aventura sin límites. 





  Quantica Infinito era la guionista mejor valorada de la Corporación, la poderosa compañía especializada en implantar falsos recuerdos, viajes alucinantes o aventuras extramatrimoniales a clientes amantes del riesgo. Entre sus jefes la llamaban la escritora de Dios. De su mente partían los más asombrosos juegos de realidad virtual del mercado: era un auténtico parto, una historia que vendía al mejor postor "para hacerla tuya y explorar por donde nunca antes te habías atrevido". Las fuerzas de su increíble potencial creativo, habían sido puestas a disposición de la mayor empresa del juego y el ocio, ofreciéndoles el éxito que nunca antes habían conocido. La Corporación la supo recompensar y a sus treinta y tantos se convirtió en una de las ejecutivas más ricas de la empresa. Sus compañeros sentían por ella sentimientos contradictorios: unos la admiraban, otros la odiaban, y la gran mayoría, la evitaba, porque Quántica era diferente: Una mujer misteriosa a la que era mejor no conocer en profundidad. Era terriblemente adictiva. Por alguna extraña razón, tras conocerla, había una necesidad de seguir enganchado o enganchada a sus palabras, a su voz y a sus cuentos. A veces, si la observabas a contraluz, recostada sobre su espalda en el descanso de las once de la mañana, con una lata de refresco en la mano, sobre el muro de cristal del ático, podías entrever el animal que se recogía en su mente y en su cuerpo: un imponente águila con las alas extendidas, siempre atento a una señal, para levantar el vuelo e ir a cazar. 



  Ella era ese animal sobrenatural, cuando escribía durante doce horas sin interrumpirse en ningún momento, sin comer, con las piernas dormidas y los dedos duros. Y cuando acababa, drogada de tanta letra, sentía que tenía los ojos claros, casi líquidos. Luego extenuada y feliz se iba a la cama, con leves perdidas de memoria y estremecimientos en todos los músculos de su cuerpo. Después, vencida por el sueño, caía en brazos de un dios o un demonio, nuca pudo descifrarlo con exactitud, que le soplaba el encabezado de la siguiente historia, y que la escritora advertía como una ayuda extraordinaria, para seguir siendo la mejor, la número uno en su trabajo. Ella debía obedecer, seguir sus indicaciones, abrirse a su palabra; y servir de instrumento para que se asentaran en la Tierra, los juegos  que le dictaban. 
  Nadie la conocía bien. Se sabía que no podía vivir en el desorden y el caos, y que la vida corriente la mataba; no podía soportar la rutina, donde la gente moría seca como las plantas que no reciben agua, donde la vida de un ciudadano normal se endurece como los restos de comida en un plato, donde los matrimonios se consumen anodinos, donde las personas gastan sus días en trabajos que cada día les cuesta más soportar, donde los jóvenes se recogen en las vidas que a sus padres les hubiese gustado llevar. Ella vivía para cambiar eso. Escribía para clientes aburridos de todo, ofreciéndoles una nueva vida, dentro de un maravilloso avatar. A cambio de unos créditos, una firma en un extraño contrato y mucho valor. 
  Ahora ella ha escrito, por primera vez, algo para sí. Escapar del mundo es lo mejor, si en él te has saltado las normas y la policía te pisa los talones.


Si vas tras ella, no sabrás a lo que te enfrentas. 

 "VIVIR SIN NUBES" , segunda novela de la trilogía Mentes Mecánicas.
  Próximamente.