De qué va.

Primera novela de la trilogía Mentes mecánicas.
Vivir sin nubes, la segunda de la saga, en plena edición.

NOTA: Los relatos que forman parte de este blog, en su gran mayoría, NO tienen nada que ver con la historia central de Nueve Mundos, el origen, salvo algunos de sus principales protagonistas que comienzan a interactuar a su aire y permite a esta escritora llegar, además del público juvenil, a una franja de lectores más amplia.
Para leer la SINOPSIS de N.M. o la BIOGRAFÍA y fotos de la AUTORA, baja hasta el final de la página.

¡Ciencia Ficción, Sí Gracias!


jueves, 29 de septiembre de 2011

Largos años...

¡Han sido Seis, Seis años! Ni uno más, ni uno menos, los que he tardado en escribir esta novela. En una ocasión, Sergi Pàmies, hábil y sabio escritor catalán, dijo que ya no escribiría más novelas porque ya estaba CASADO. Sí, efectivamente, escribir una relato de las características de una novela, es como meterte en un túnel que no ves la salida. Su longitud te inquieta y sin embargo sabes que debes seguir adelante, aun cuando no tienes la seguridad de donde te has metido. Pero el mundo es de los arriesgados, y ya se sabe que no llegan los más buenos, sino los más perseverantes. Mis profesores dicen de mi que tengo ambas cosas. No sé, yo eso se lo dejo a "vuestras mercedes". ¡Hasta mañana!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

9 MUNDOS, el origen.: Así empieza esta historia...

9 MUNDOS, el origen.: Así empieza esta historia...: En un húmedo y raquítico callejón del Barrio Gótico de Barcelona, una adolescente rebusca restos de chatarra entre la basura arrojada a un...

Así empieza esta historia...

  En un húmedo y raquítico callejón del Barrio Gótico de Barcelona, una adolescente rebusca restos de chatarra entre la basura arrojada a un contenedor mugriento. Recupera trozos de carcasa, decenas de piezas y cables de colores que va arrojando cuidadosamente a una mochila. Apenas percibe el hedor que la envuelve: Las porterías ennegrecidas apestan a madera podrida y excrementos de rata; las cocinas, a col hervida y grasa de cerdo; las habitaciones sin ventilación, a polvo enmohecido; los dormitorios, a edredones húmedos; y los adoquines, al penetrante olor dulzón de la orina.Cuando acaba, sale corriendo deprisa; sus deportivas apenas rozan los panzudos adoquines urbanos. Al entrar en el portal de su casa miró hacia atrás por si la habían seguido.  
  Al cabo de unas horas, los restos recuperados estaban esparcidos sobre su cama como piezas de un rompecabezas. Días después consiguió construir lo que parecía un enorme maniquí mutilado. Lo perfumó con unas gotitas de agua de rosas, lo vistió con un ligero vestido de gasa y la llamó Tránsito. Arrimó una butaca hasta la cama, se sentó, le cogió suavemente la mano fría y rígida de maniquí y le susurro:...
  
  Querida Tránsito:
  Espero poder confiártelo todo como aún no he podido hacer con nadie, y ojalá que seas para mí un gran apoyo. Dicen que todo es contable, que basta con empezar una palabra tras otra. Voy a intentarlo...